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Gracias por sostener esta obra en el 2025

  • Foto del escritor: Ana Laura Gómez Moreno
    Ana Laura Gómez Moreno
  • 27 ene
  • 3 Min. de lectura

Hay años que no se miden en calendarios, sino en personas.

El 2025 fue uno de ellos.



En Hogar Emaús, cada día comenzó y terminó con historias distintas, pero con una constante: nadie llegó solo. Detrás de cada puerta que se abrió, de cada cama preparada, de cada plato servido y de cada oración compartida, hubo manos generosas que hicieron posible esta obra.


Este mensaje es para ustedes.


Gracias a quienes donaron tiempo, recursos, alimentos, insumos, trabajo y oración. Gracias a quienes confiaron, incluso sin conocer todos los rostros. Gracias a quienes regresaron una y otra vez, y también a quienes ayudaron una sola vez, pero con todo el corazón.


Porque en Hogar Emaús, cada ayuda, por pequeña que parezca, se transforma en descanso, en alivio y en esperanza.



Un año de puertas abiertas

Durante el 2025, Hogar Emaús recibió a 44,217 personas, familias que llegaron cansadas, preocupadas y, muchas veces, con el corazón lleno de miedo. Personas que no podían volver a casa, que esperaban noticias difíciles, que necesitaban un lugar donde detenerse un momento.


Gracias a ustedes, ese lugar existió.


• Existió una cama limpia para miles de personas.

• Existió un espacio seguro durante noches largas e inciertas.

• Existió un plato de comida servido con cariño.

• Existió alguien dispuesto a escuchar.


Y en medio de todo eso, Dios se hizo presente.


Cuando el apoyo se transforma en espacios dignos


El 2025 también fue un año de crecimiento y mejora para Hogar Emaús. Gracias a la generosidad de la comunidad, fue posible realizar mejoras importantes en las instalaciones, pensadas siempre en ofrecer un espacio más digno y funcional para quienes llegan cansados y necesitan descansar.


Uno de los proyectos más significativos fue la renovación de la lavandería, un espacio fundamental para el día a día del hogar. Contar con una lavandería funcional significa ropa limpia, camas listas y una atención más digna para cada persona que se hospeda.

Además, durante el año se realizaron mejoras y adecuaciones en distintas áreas del hogar, que permitieron fortalecer el servicio y responder mejor a las necesidades diarias de las familias.


Todo esto fue posible gracias a quienes creyeron que cuidar los espacios también es cuidar a las personas.


Una comunidad que se organiza para ayudar

A lo largo del 2025, Hogar Emaús fue sostenido por una comunidad viva y comprometida. Iniciativas como el Domingo de la Caridad, así como otros eventos solidarios y donativos en especie, hicieron posible que el hogar siguiera funcionando día tras día.


Cada evento, cada campaña y cada esfuerzo colectivo permitió:

  • Garantizar alimentos y suministros básicos

  • Mantener las instalaciones en buen estado

  • Responder con prontitud a las necesidades urgentes


Gracias a estas acciones, 44,217 personas pudieron encontrar descanso y comidas que fueron servidas con amor y respeto.


La caridad que se vive en lo cotidiano

La caridad no siempre hace ruido. A menudo se vive en silencio, en gestos sencillos que sostienen grandes cargas: lavar, limpiar, cocinar, ordenar, recibir, acompañar.


Cada uno de esos gestos permitió que 44,217 personas encontraran descanso y comidas que se convirtieran en un momento de alivio y compañía.


Cada donativo, cada visita, cada voluntario y cada oración fue una forma concreta de amar al prójimo. Una forma de decir: “no estás solo”.


Como comunidad cristiana, creemos que servir también es una manera de orar, y que abrir la puerta al otro es abrir espacio para que Dios actúe.



Gracias por caminar con nosotros


Gracias a los donadores constantes y a quienes se sumaron en momentos específicos.

Gracias a las empresas aliadas que confiaron en esta misión.

Gracias a los voluntarios que regalaron su tiempo y su corazón.

Gracias a quienes compartieron, recomendaron y difundieron esta obra.

Gracias a quienes rezaron por cada una de las 44,217 personas que pasaron por este hogar en el 2025.


Cada uno de ustedes fue parte de este camino.


Miramos al futuro con esperanza

El 2025 terminó, pero la misión continúa.

Las necesidades no se detienen, y el acompañamiento sigue siendo urgente.

Entramos a un nuevo año con la certeza de que Dios provee a través de las personas, y con la esperanza puesta en seguir construyendo, juntos, un hogar para quien más lo necesita.


Gracias por ser parte de Hogar Emaús.

Gracias por creer.

Gracias por servir.


Que Dios bendiga abundantemente cada gesto de amor que sembraron este año.

 
 
 

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