Acompañar también sana: sentirse en casa lejos de casa
- Ana Laura Gómez Moreno
- hace 5 horas
- 2 Min. de lectura
Llegar a una ciudad desconocida para acompañar a un ser querido enfermo no es fácil. Hay cansancio, preocupación, miedo y muchas preguntas. En medio de todo eso, contar con un lugar donde sentirse recibido y cuidado puede marcar una gran diferencia.
En Hogar Emaús, creemos que acompañar también sana. No solo brindamos un techo y
alimento; ofrecemos un espacio donde las familias pueden descansar, sentirse seguras y
encontrar un poco de paz en momentos difíciles. Un lugar donde, aunque estén lejos de
casa, no se sientan solas.

Un hogar cuando más se necesita
Para muchas familias, Hogar Emaús se convierte en un refugio. Aquí encuentran una cama limpia, una comida caliente y, sobre todo, un trato humano que reconforta. Cada saludo, cada palabra amable y cada gesto sencillo ayudan a aliviar la carga emocional que implica cuidar a alguien enfermo.

Sentirse en casa no siempre significa estar en el propio hogar. A veces significa estar en un lugar donde alguien te escucha, te acompaña y te hace saber que no tienes que pasar este momento solo.
Más que un albergue
Hogar Emaús es un espacio de contención y cercanía. Es el lugar donde se comparten
silencios, conversaciones, esperanzas y oraciones. Donde los niños pueden distraerse un
momento, los adultos encontrar descanso y todos sentirse tratados con dignidad y respeto.

Este ambiente es posible gracias al esfuerzo diario de colaboradores, voluntarios y
donadores que creen en la importancia de acompañar con humanidad.
Una comunidad que sostiene
Cada persona que apoya a Hogar Emaús forma parte de esta red de cuidado. Desde quien dona su tiempo, hasta quien comparte recursos, actividades o conocimientos, todos ayudan a que este espacio siga siendo un hogar lejos de casa para quienes más lo
necesitan.
Acompañar no siempre requiere grandes acciones. Muchas veces basta con estar, con
servir, con escuchar y con abrir el corazón.
Porque en Hogar Emaús sabemos que cuando una familia se siente acompañada, también comienza a sanar.
Y eso es posible gracias a una comunidad que cree que ayudar… es cuestión de
humanidad.




Comentarios